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La esencia del mal - Por NICOLÁS SUSZCZYK

Los cien años del nacimiento de Ian Lancaster Fleming el 28 de mayo de 2008 eran la excusa perfecta para que James Bond resucitara en tinta y papel, por eso mismo, la gente de Ian Fleming Publications (antes Gildrose), convocó a Sebastian Faulks, autor de Charlotte Gray, Human Traces y Birdsong, para ser el encargado de escribir la nueva aventura del James Bond literario, siguiendo los pasos de Ian Fleming, Kingsley Amis, John Gardner y Raymond Benson, cuyo último título fue The Man with the Red

La conexión de Faulks con James Bond data desde sus días de colegial, a los doce años. Las novelas de Fleming estaban censuradas en su colegio, por lo que él y su amigo Fali Vakeel (a quien dedica el libro), las leían bajo las sábanas con la ayuda de una linterna. Faulks, al igual que Ian Fleming, fue periodista en varios diarios ingleses desde 1978 hasta 1991, año en el que se lanzó como escritor.

La Esencia del Mal se publicó en todo el mundo el día que Ian Fleming hubiera cumplido cien años. Llegó a la Argentina de la mano de Seix Barral y el Grupo Planeta en agosto de 2008.

Lanzamiento del libro en Londres. (Izquierda) Sebastian Faulks con su obra. (Derecha) Faulks junto a Tuuli Tholstroop, la modelo inglesa que posó para el diseño de la portada.

análisis

VOLVER A EMPEZAR ESTÁ DE MODA

CONTIENE ALGUNOS SPOILERS.

La tendencia en el cine en este nuevo milenio parece ser reinventar o reiniciar a los personajes: ocurrió con Batman, y ocurre con las miles de remakes clásicos como King Kong, Starsky y Hutch, Meteoro, etc. A James Bond le tocó su turno cuando Daniel Craig reemplazó a Pierce Brosnan para Casino Royale. Es así que, si el Bond de los cines renace en el siglo XXI y maneja laptops Sony VAIO y envía emails y mensajes de texto, el 007 de los libros vuelve a nacer, pero a fines de los '60, ideal para nostálgicos.

Faulks retoma a Bond en la era Ian Fleming: devastado por el asesinato de su esposa Tracy, ante la duda de renunciar al servicio o no, es enviado por M a dar un paseo por Roma, para meditar sobre su futuro, paseando por todos los casinos y hoteles de lujo para sentirse vivo de vuelta. Entreteniéndose ocasionalmente en partidos de tenis y teniendo que soportar abstenerse del alcohol, es llamado al deber nuevamente por M cuando un tal Dr. Julius Gorner, egresado de la Sorbona, está facilitando la entrega de drogas ilegales en Gran Bretaña. El doctor Gorner parece ser un homenaje al satánico Dr No de la homónima novela de Fleming de 1958, por compartir su nombre de pila y por poseer una malformación en su mano derecha, idéntica a la de un mono. Es uno de los más sanguinarios villanos que James Bond se ha enfrentado, un hombre con un odio enceguecido a Inglaterra que llega a tener a Bond en su poder y lo hace padecer muchos malos momentos. Su mano derecha es Chagrin ("dezazón" en inglés), un despiadado asesino vietnamita poseedor de una alta resistensia al dolor.

Colaborando con el agente está Scarlett Papava, una banquera que Bond conoce en Roma por primera vez, que le comunica que tiene una hermana gemela secuestrada y drogada por Gorner. Ella se alía con 007 cuando decide rescatar a su hermana, pero sin embargo, su identidad verdadera es revelada con gran ironía en el último capítulo.

James Bond le sigue la pista a Gorner por Persia (actual Irán) y Moscú (capital en ese entonces de la URSS). El autor sabe describir muy bien las locaciones y los personajes, pero, a diferencia de Fleming, no abusa de ellas y las escenas de acción, que abundan en varias partes del relato, remiten claramente al Bond del cine por su fugacidad e intensidad. El estilo de narración de Faulks recuerda mucho al de Raymond Benson y se aleja del de los tres primeros autores por ser moderno y un tanto objetivo e informal. Sin embargo, Faulks no deja de cometer errores: el tenis es un deporte poco exótico para Bond, que en gran parte de la novela se la pasa entrando y saliendo de hoteles. Aún así, es grandioso ver a personajes como Felix Leiter (que tiene su escena de acción) y René Mathis, aunque ninguno de los dos llega a encontrarse con Bond a lo largo de la historia. También, El hecho de que Bond tenga que asaltar tiendas en Rusia como un vulgar ladrón para continuar con su misión hará que muchos lectores se sobresalten. Personajes nuevos como Darius Alizadeh recuerdan mucho a Kerim Bey y una breve narración de que Bond haya jugado al póker parece recordarnos a la última versión de Casino Royale.

Bond en español. Portada de la edición española de La Esencia del Mal, editada por Seix Barral.

En definitiva, La Esencia del Mal no es una novela excelente, pero varios aspectos de la misma pueden incluirse como virtudes y definitivamente afirma que el Bond literario ha resucitado. Un siglo después de su nacimiento y cuarenta y cuatro años después de su muerte, Sebastian Faulks nos reafirma que Ian Fleming sigue más vivo que nunca.

calificación: 9/10

Nicolás Suszczyk.