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Jamaica siempre estuvo cerca - por NICOLÁS SUSZCZYK

"Bond despertó remolón. El tacto de la arena le recordó donde estaba. (...) Había una muchacha desnuda de espaldas a él, aunque no estaba completamente desnuda. Llevaba un ancho cinturón de cuero en torno a la cintura, con un cuchillo de caza en una funda de cuero sobre la cadera derecha (...) Sí, era la Venus de Boticceli vista por atrás..."


- Ian Fleming, Dr No, Capítulo 8 "La Venus Elegante", RBA, 1999.

A cincuenta y seis años de su creación de la pluma de Ian Lancaster Fleming, James Bond se ha convertido en un ente de Gran Bretaña y su cultura. Sin embargo, como es bien sabido, su creación se dió no en Inglaterra, sino en Jamaica.

Ubicada en el Océano Atlántico, al sur de Cuba, constituye la tercer isla más grande de las Antillas, y su nombre significa "Tierra de bosques y aguas". Tierra que, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, fue visitada por Ian Fleming y su amigo Ivar Bryce. Inmediatamente, el primero decidió convertir la isla en su segundo hogar en cuanto terminara la guerra, lo que pudo concretar gracias a su trabajo como periodista en Kemsley, que le brindaba un buen sueldo y tres meses de vacaciones. Así fue que compró una pista de carreras para burros para instalar allí su casa, llamada Goldeneye, en honor a una de sus misiones. Allí es donde nació James Bond: en una casa si ventanas, donde el futuro autor podía darse el lujo de vivir junto a la naturaleza, nadar, fumar, beber... y, por supuesto, escribir.

Pasando de manos españolas a inglesas en el siglo XVII, el territorio jamaiquino fue escenario de dos novelas de Fleming, Vivir y dejar Morir y Dr. No, la segunda y sexta, respectivamente, de las aventuras de Bond. El trasfondo perfecto para que 007 se enfrente a Mr Big, que pretende acaparar el tesoro del pirata Sir Henry Morgan, o al satánico Dr. Julius No, un oriental poseedor de una gran cantidad de guano con un feroz odio a la civilización occidental.

En 1962 se estrenó Dr. No, y al igual que la novela, se filmó en Jamaica, pero en una Jamaica ya independiente del poderío británico y durante el gobierno de William Alexander Bustamante. Los productores Albert Romolo Broccoli y Harry Saltzman le piden a Fleming ayuda para elegir las locaciones jamaiquinas del film, tarea que finalmente llevó a cabo el actual dueño de Goldeneye, Chris Blackwell.El rodaje del film, que es una de las adaptaciones más cercanas a las novelas de Fleming, se inició el 16 de enero de 1962. Contó con Sean Connery en el rol principal, junto con Ursula Andress y Joseph Wiseman.

Bond y Honey huyen de los guardias del Dr No en la homónima primera película de la serie.

También se contrataron una serie de actores jamaiquinos como Margaret LeWars en el rol Annabel Chung, una espía del Dr. No que intenta fotografiar a Bond cuando llega a Kingston.

Ursula Andress disfruta el paisaje antillano.

LeWars era una recepcionista en un aeropuerto, a quién el director Terence Young decidió contratar. "Voy a hacer una serie de películas que se convertirán en las más famosas del mundo", le había dicho el director, que en un principio le ofreció el papel de la Srta. Taro, el cual ella tímidamente rechazó al notar que su interacción con Bond era más intensa que el de la fotógrafa. Otro actor jamaiquino, Reggie Carter, el cuñado de Margaret LeWars, interpretó al Sr. Jones, otro villano que pretende engañar a Bond disfrazado de chofer. La influencia jamaiquina del film también se sintió en la banda sonora del film, compuesta por Monty Norman.

En ella se incluyeron los temas musicales "Jump Up", "Underneath the mango tree" y "Kingston Calypso", interpretados por una banda muy famosa del caribe en ese entonces, Byron Lee & the Dragonaires, con algunas versiones de la fallecida Diana Copuland, la esposa de Norman. De hecho, los dieciocho temas que componen el album constituyen musica autóctona exceptuando, obviamente, el "James Bond Theme", colaboración entre Monty Norman y John Barry (Nota: En 2000 se celebró una audiencia entre ambos compositores y el ganador fue Norman, sin embargo, más de un experto en Bond afirma que Barry es quien merece el crédito por la composición del tema).

Entre las locaciones que se pueden apreciar en la película están el Aeropuerto Internacional Palisadoes, actualmente conocido como Norman Manley, a unos pocos kilómetros de Port Royal, ciudad relacionada con el pirata Morgan que Fleming menciona en su segunda novela. La salida del mar de Honey Ryder, la "Venus elegante" de Ian Fleming, se filmó en la playa privada Laughing Waters, rodeada por cascadas en la costa norte de Jamaica, en Ocho Ríos, región llamada así por ocho ríos que cruzan en el lugar. St. Anna Bay, las costas que Colón visitó en su segundo viage, fue donde las escenas finales del film se rodaron.

James Bond regresó a Jamaica en 1973, esta vez con el rostro de Roger Moore, y bajo la dirección de Guy Hamilton. Allí, la unidad regresó al lujoso Hotel Sans Souci, que en pantalla es el hotel donde 007 y Rosie Carver se alojan en San Monique, y a Ocho Ríos para filmar la llegada de Bond a la plantación de amapolas del Dr. Kananga. La segunda unidad filmó la persecución entre Bond y la policia de San Monique en Montego Bay, cerca de la granja de Ross Kananga, que, además de darle el nombre al villano del film, dobló a Roger Moore saltando sobre los cocodrilos que criaba. Hacia el final, Bond y Solitaire huyen de los hombres del villano en Green Grotto, más precisamente en las cuevas Runaway, donde se ocultaban los esclavos en tiempos remotos.

Izq.: Roger Moore en Vivir y dejar morir. Der.: Jane Seymour y Geoffrey Holder en una sesión de fotos en Ocho Ríos, en el rodaje de Vivir y dejar morir.

"Teníamos amas de casa, cocineras, y camareras que llamaban a la puerta y me decían: 'Señora, ¿qué desea desayunar?'", recuerda Gloria Hendry, la actriz que interpreta a Rosie en el film, sobre el Sans Souci. A dos horas del Aeropuerto Internacional Sangster, el hotel, de 27 acres, cuenta con una playa privada, pileta de natación, tratamientos de spa, y restaurants donde se puede disfrutar la más exquisita cocina jamaiquina e italiana. También, las 131 habitaciones cuentan con televisión por cable, aire acondicionado, y acceso a internet wi-fi. En 2005, el hotel fue reconocido en la lista dorada Conde Nast.

Habitación del Hotel Sans Souci. Vista exterior del hotel

El James Bond del cine no regresó a Jamaica desde 1973, sin embargo, en las novelas de James Bond escritas por Raymond Benson, el agente compra una casa en la costa norte jamaiquina llamada Shamelady (mujer temerosa), en honor a una planta que se enrula al ser tocada. La propiedad, según se lee en el libro Zero Minus Ten, de 1997, fue comprada por Bond a los herederos de un escritor y periodista británico que vivió allí. Ficción y realidad se mezclaron.

El James Bond de Daniel Craig visitó, en sus dos aventuras, las Bahamas, República Checa, Italia, Austria y Chile. Sería una gran idea que en el 2010 o 2011, cuando llegue Bond 23, el agente secreto nuevamente visite de carne y hueso el lugar donde se nació tan solo como un par de letras en una hoja de papel.

Nicolás Suszczyk