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Los relojes de James Bond

“Bond, James Bond”. Desde hace más de 40 años su nombre está asociado a autos exóticos, chicas que se pasean frente a la pantalla en diminutas bikinis, armas letalísimas y...relojes. Los relojes de Bond forman parte de un arsenal de artilugios que el más famoso espía secreto de todos los tiempos utiliza para sobrevivir y hacer sobrevivir. En esta nota nos servimos nuestro vodka martini batido, no revuelto, y nos sentamos a leer sobre los relojes que han ayudado a 007 a escapar de lo imposible.

Fuiste mi primer amor

Rolex. La marca que lo dice todo. Famosa en todo el mundo, su historia raya la leyenda. Foco de ambición de todo amante de los relojes eternos. Bond, naturalmente, tuvo varios. La saga de relojes Rolex comienza en “Dr. No” y alcanza, durante 12 años, hasta “The man with the golden gun”. En esta serie de películas, marcadas por un dominio claro del Rolex Submariner liso y llano, valen la pena destacar tres relojes que hacen la excepción.

El primero, en “Thunderball” es un Breitling Top Time, y no un Rolex, que tiene incorporado un contador geiger, usado para rastrear radioactividad. El segundo, y más interesante, es el Rolex Submariner de “Live and let die”. Éste es un auténtico reloj-Bond. Q le hace entregar éste gadget de mano del mismo M al comienzo de la película. Ahí 007 muestra que el reloj es capaz de generar un campo magnético suficientemente fuerte como para desviar el trayecto de una bala disparada a larga distancia. Y, en el momento culmen de la película, nos enteramos que Q le tenía preparada una sorpresa más para Kananga: el disco del reloj es capaz de girar como una sierra circular que corta los lazos que lo ataban a Bond y Solitaire a la jaula. Muy bueno. No podemos

olvidar, en tercer lugar, a un reloj de avanzada. Al inicio de la misma película Bond hace gala durante unos brevísimos segundos de este objeto inaudito: un reloj digital. Se trata del Pulsar, marca creada en USA en los '70 por Hamilton, quien al presentar como "Time Computer" (Computadora del tiempo) el reloj que usaba el método de LED (Light Emitting Diode) para indicar el tiempo, dijo "es el primer nuevo método para mostrar el tiempo en 800 años". La producción comenzó en 1972 y Roger Moore tenía uno de ellos, que probablemente es el que se muestre en la película. ¿Su precio? U$S 2100... ¿mucho, poco? Valía lo mismo que un Chevrolet Vega... El reinado comercial de los relojes basados en LED sería no menor de 15 años, compartiendo desde el '77 la corona con el ascendente reloj de LCD (Liquid Crystal Display); evolución que nosotros acompañaremos a lo largo de las películas de Bond. Ironías del Destino, Pulsar Time Computer se convirtió luego en... Omega Time Computer.

De izq a der y desde arriba hacia abajo: el Rolex Submariner de "Live and let die" en plena acción, el Pulsar Time Computer I, el Pulsar II de Bond marcando las inoportunas 5:48, y el Pulsar Time Computer II con su sucesor el Omega Time Computer.

Debajo y en la misma dirección: el Breitling Top Time de "Thunderball", y los Rolex: Submariner en "Goldfinger", Chronograph en "On her majesty secret service" y Submariner nuevamente en "The man with the golden gun".

Japan...does it better

Llegan los 80’s y Bond no escapa al milagro japonés. Una serie de relojes Seiko lo acompañarán en las próximas misiones desde “The spy who loved me” hasta su próximo relevo, en “Goldeneye”. Los relojes Seiko harán de todo: imprimirán mensajes en cinta en “The Spy...”, contendrán un radio en “For your eyes only”, le salvarán la vida junto a la Dra. Goodhead al permitirle escapar de una muerte segura en “Moonraker”, usando un explosivo plástico en forma de cordel y un detonador, y en “Octopussy” se lucirán sin igual. Q entrega dos relojes Seiko a Bond en esta película. El primero, un Sport 100, lo usa para rastrear el huevo Fabergé que está en poder de Kamal Khan y al que Q le había puesto un micrófono-localizador. El segundo, un prototipo, que recibía señales de televisión en una pequeña pantalla LCD. Q puede mostrarle a Bond la ruta de escape del Khan a través de su cámara de video ubicada en el globo aerostático. Sobresaliente. En esta saga de películas, podemos rescatar, una vez más, lo que no fue. En “A view to a kill” no se publicó una escena donde a Bond le devuelven un reloj que tiene una cuerda de ahorque luego de ser detenido por su persecución a May Day. Y en “License to kill”, Q le entrega un reloj bomba... pero es un despertador y no un reloj de pulsera.

De izq a der y desde arriba hacia abajo: los Seiko de "The spy who loved me", un Quartz LC Chronograph "For your eyes only", LCD Digital en "Moonraker" (frente y atrás), Sports 100 LCD y LCD Display en "Octopussy" (Brújula y LCD), y el reloj despertador de "License to kill".

Curiosidades: la idea de un reloj-visor y un reloj-radio, aparecen ambas en “Casino Royale”, una comedia sobre el personaje de Bond, combinadas en un mismo reloj: un Rolex Oyster Perpetual.

Oh, Mega-Bond!

Y así, cuando todo parecía llegar al final, la Guerra Fría era la Era Glaciar y James Bond un dinosaurio extinto... la omega se enlaza a la alfa y todo se relanza como al principio, pero con una diferencia: Bond pasa a ser él mismo una marca registrada y sus películas se convierten en un despliegue de avisos publicitarios. Avis, BMW, Brioni, Eriksson, Persol, Rayban, Samsonite, Smirnoff, Walther, etc. lucharán como nunca antes por aparecer aunque sea un segundo en sus manos para atraer a potenciales clientes. Los relojes no son la excepción. La marca es Omega. El reloj, Seamaster Professional. Una auténtica belleza. Desde “Goldeneye” hasta “Die another day”, Bond luce su reloj de rigor. Equipado con láser dos veces, en “Goldeneye” y en “Die another day”; y en relaciones explosivas, siempre como detonador y a veces con carga de explosivo incorporada, en “Goldeneye”, en “Tomorrow never dies” y en “Die another day”. Las excepciones están las dos en la misma película “The world is not enough”: un reloj linterna y un reloj para hacer rappel.

De izq a der y desde arriba hacia abajo: el Omega Seamaster Pro de "Goldeneye" y los dos de "The World is not enough".

Curiosidades: la idea de un reloj con láser incorporado aparece por primera vez en la película “Never Say Never Again”, con Sean Connery, que es una remake de “Thunderball”, pero que no pertenece a la saga “oficial” de Bond, es decir, no fue producida por EON.

¡Yo también quiero!

Y así llegamos al final de nuestra nota con los relojes de los villanos. Sólo dos: el reloj de Pushkin que alerta a su guardia personal cuando Bond lo amenaza en “The living daylights” y, uno de los más famosos de todos, el reloj de ahorque de Grant, el asesino de SPECTRE en “From Russia with love”, que guardaba una cuerda enroscada para atacar desde atrás. Muere con una cucharada de su propia sopa servida por Bond, naturally.

Esperamos que hayan disfrutado de nuestra reseña y les mandamos un saludo grande desde Bondcollection.com a todos.

Colaboraron para Bondcollection.com...

Patricio (aka 006)

Gabriel (aka Valentín Zukovsky)