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La alfombra roja - por NICOLÁS SUSZCZYK

Los estrenos de cualquier film se celebran a lo grande, pues representan el logro de casi un año de trabajo de los que se ven en la pantalla, a los que no se ven. Famosos o no.

El caso de Al Servicio Secreto de Su Majestad significó para el modelo convertido en actor George Lazenby el ingreso a un mundo nuevo. El mundo de los famosos, el mundo del estrellato... y el mundo de Bond.

SIn embargo, las reglas del estrellato deben ser cumplidas. Esto es lo que Lazenby ignoró en cuanto desfiló por la alfombra roja del Odeon Leicester Square el jueves 18 de diciembre de 1969, cuando se vistió con la etiqueta negra que demandaba el dress code, pero con el pelo largo y la barba sin afeitar, una imagen muy alejada de James Bond, a no ser que lo capturen en un país comunista por un año como en Otro día para morir.

A la première asistieron el Duque y la Duquesa de Kent, así como los actores del film como Johanna Lumley y Diana Rigg, y, por supuesto, los productores y el resto del equipo técnico del film.

Pero la historia no comienza ahí: el australiano se presentó desapropiadamente antes de la première: un día antes en "The Tonight Show", con Johnny Carson. La audiencia ya estaba sorprendida por el cambio de look, pero se sorprendió más cuando Lazenby dijo que Al Servicio Secreto de Su Majestad sería su último film, dado que su contrato le exigía demasiado.

Los productores condicionaron al actor a estar presentable para hacer un recorrido por los Estados Unidos. "Sólo podía ir con la condición de parecerme a James Bond. Les dije: 'Todos entienden que James Bond no es real', no me he afeitado en un mes, todos saben que Bond debe tener barba, aunque no se vea en la película, si no se afeita. Todo terminó, enviaron a Diana RIgg", decía el actor en 1970, ante la negación de los productores de llevar a cabo la gira con él. "Así que organizé mi propia gira (...) e iba a la televisión y decía '¿Puedo salir en su programa?". Y Lazenby se la pasó de programa en programa, para enfurecer a los productores. En 2002, el actor demostró cierto arrepentimiento: "Mi cabeza no era tan grande como para entender (la fama)".

A diferencia de posteriores films de James Bond, Al Servicio Secreto de Su Majestad fue un film poco difundido a través del mundo en cuanto a estrenos se refiere. El único punto donde el estreno se hizo en conjunto fue Gran Bretaña, dado que el viaje realizado por Lazenby fue hecho para ver cuánto tiempo le duraba ser "el nuevo Bond", y buscando tal vez un mejor futuro allí.

Nicolás Suszczyk