Novedades

En defensa de Pierce Brosnan - por NICOLÁS SUSZCZYK

Pierce Brosnan fue llamado, más de una vez, "el Bond del millón de dólares". Sus films se mantuvieron en la taquilla muy bien (ajustándose a la inflación, mantuvo casi la misma cifra de recaudación en sus cuatro films), y más de un fan alrededor del mundo, de cualquier generación, coincidirá que en él se plasman las mejores cualidades de Sean Connery, George Lazenby, Roger Moore, y Timothy Dalton.

Hoy en día, en varios foros de todo el mundo noto que, en varios casos, la gente se la pasa alabando a Quantum of Solace y Daniel Craig, que es un excelente Bond, y olvidándose de que Brosnan salvó al personaje cuando parecía muerto tras el lapso de seis años después de Licencia para matar.

A fines de 2005 vimos como muchos fans de Brosnan, dudaban de la capacidad de Daniel Craig para el rol y lo insultaba impunemente viéndolo como alguien "demasiado rubio", "muy musculoso", "poco atractivo", etc. No pasó mucho más tiempo hasta que Craig demostró que sus detractores se equivocaban con el rotundo éxito de Casino Royale en noviembre de 2006.

Hoy en día, la cosa parece haberse dado vuelta. Los fans de Bond más de una vez critican a Brosnan, lo consideran como un Bond que no fue bueno. Cabe preguntarse por qué, si lo nuevo es bueno, lo pasado es desastrozo en vez de diferente.

EL ERROR DE OTRO DÍA PARA MORIR

El último film de Pierce Brosnan como James Bond fue Otro día para morir, de 2002. Un film que, tras su estreno, alguna gente llamaba "una celebración de Bond", pero otros, una gran mayoría, lo consideraba un desastre. La abundancia de efectos especiales exagerados (autos invisibles, demasiada pirotecnia), la presencia de Jinx (Halle Berry, interpretando a una errante "James Bond femenina"), un tema musical muy techno (cantado por Madonna), y la fallida dirección de Lee Tamahori que, evidentemente, no se dió cuenta de que lo que estaba dirigiedo era una película de James Bond.

En la taquilla le fue bien, recaudó 430 millones de dólares en todo el mundo, sin embargo, no logró seducir a las críticas ni a los fans como las tres previas cintas que protagonizó Brosnan. Esto alertó a los productores Barbara Broccoli y Michael G Wilson, que creyeron que, teniendo en sus manos los derechos de la primer novela de Fleming, era hora de llevarla de forma decente a la pantalla (antes había sido un telefilm en blanco y negro, y después una estrafalaria comedia), y relanzar la serie. Este relanzamiento suponía mostrar a James Bond antes de ser 007, en sus cuarenta años, lo cual le quitaba a Brosnan, que ya había superado los cincuenta, todo tipo de posibilidad de regresar al rol.

Esta desición de "echar" a Brosnan no fue una saña particular de los productores como muchos puedan pensar. La cuestión era que, si se iba a mostrar a Bond desde el principio, era imposible que el Bond de los últimos films interpretara a ese nuevo 007. En 2004 era dificil entenderlo, para 2006, se volvió el asunto más ameno.

¿Pero cuál fue el error de Otro día para morir? ¿Qué hubo de malo en el film para tener que reiniciar la serie? El error, señoras y señores, fue Lee Tamahori. El director optó por un enfoque futurista hacia el film colocando efectos en cámara lenta que no sintonizan con la impronta de James Bond. Tamahori no supo diferenciar un film moderno de un film de Bond.

Esto hizo que un guión relativamente bueno escrito por Neal Purvis y Robert Wade (sin embargo, este film fue evidencia de que ellos solos no pueden), fuera destrozado en su segunda mitad. Mostrar a Bond capturado por los norcoreanos, idea propuesta por Brosnan, fue muy efectivo, así como el combate de esgrima y las escenas en la clínica cubana. Para cuando Bond llega a Islandia, el film se va a pique: todo es demasiado digital, y el personaje de Halle Berry tropieza una y otra vez entorpeciendo la misión de Bond. Y poner a un "supervillano" (Gustav Graves, intepretado por Toby Stephens) con un traje futurista no ayuda al film. Todo este conjunto de cosas decepcionó a los seguidores de la serie y comenzaron a darse cuenta que era hora de un cambio. Pero el director es fundamental en el desarrollo de una película. Repasemos los directores de la era Brosnan: Martin Campbell fue magistral, resucitó a Bond de la mejor forma imaginable; Roger Spottiswoode hizo un film con más acción que argumento, pero sobresaliente; y Michael Apted le dió a El Mundo no Basta un giro más dramático que, más allá de su enlentecimiento, merece aplausos. Tamahori falló, erradamente pensando que "todo lo que quieren los fans son gadgets".

PIERCE BROSNAN EN CASINO ROYALE

Muchos aficionados a Bond se preguntan si Pierce Brosnan hubiera funcionado como James Bond en Casino Royale. Tal vez sí, pero no en ése Casino Royale que Neal Purvis, Robert Wade y Paul Haggis escribieron en diciembre de 2005. Esa obra fue escrita para Daniel Craig. Pierce Brosnan no podía de ninguna manera interpretar a un James Bond recién ingresado al MI6. Los productores lo eligieron con la idea en mente de ser un Bond de directa continuidad con los cuatro anteriores. Pero Brosnan varias veces manifestó que le gustaría que se adaptara Casino Royale con él como protagonista, entonces, ¿de qué manera podía haber trabajado Brosnan en la adaptación de la ópera prima de Ian Fleming? En una adaptación menos fiel que la del 2006, con un Le Chiffre de más protagonismo, con una Vesper que terminara con él en la cama, y con una trama, por supuesto, que fuera más que vencer al villano en la mesa de juego, todo esto manteniendo, más o menos, la idea que Fleming tenía de la obra.

Pero más allá de Casino Royale, y más allá de que el Bond de Brosnan fuera o no más o menos fiel al de Fleming, la participación del actor irlandés a la serie fue fantástica. GoldenEye es un film quintaesencial de James Bond, el primer Bond post-Guerra Fría, con una sobresaliente dirección de Martin Campbell y un magistral guión de Jeffrey Caine, Michael Caine y Bruce Feirstein. Es el film de Bond que tiene todo, bien se podría decir que GoldenEye es el Goldfinger de los años noventa. En El Mañana nunca muere, un film algo "pochoclero" en el que la acción muchas veces opacaba el argumento, pero las actuaciones de Brosnan y Johnatan Pryce como Elliot Carver le daban un gran encanto al film. El mundo no basta a veces

resulta aburrido y parece que el propio Bond pierde algo de protagonismo respecto a la historia, pero el argumento es grandioso, lleno de toques que nos trae una especie de espionaje clásico (Bond suplantando una identidad en una base aerea de Kasajstán) y la fuerte historia entre Bond y Elektra que es muy importante. Otro día para morir exagera en los gadgets superespectaculares (el Aston Martin Vanquish invisible), y la dirección es pésima, pero su primera mitad (los guionistas reconocen que "es un film de dos mitades") es asombrosa.

LO NUEVO NO SIEMPRE ES LO MEJOR

En un mundo donde nadie parece ser imprescindible, mucha gente ve a Brosnan como un Bond errado. Hoy en día, Daniel Craig tiene su papel. Logró un gran éxito con Casino Royale, pero Quantum of Solace tiene grandes fallas. No es una pelicula mala, pero, adivinen qué falla... el director. Marc Forster es Lee Tamahori II. No se dió cuenta que dirigía un film de Bond, y aceptó el cargo para "probar algo diferente" a sus otros films como Cambio de Vida, Descubriendo el País de Nunca Jamás o Más extraño que la Ficción. La edición de Quantum of Solace también es mala y el director de segunda unidad Dan Bradley cree que está dirigiendo la próxima de Jason Bourne.

Pierce Brosnan conjugó en escena la virilidad de Connery, la sensibilidad de Lazenby, la simpatía de Moore, el dramatismo de Dalton y la vulnerabilidad que él le supo poner al personaje. Más allá de que sus argumentos no sean lo "fleminguescos" que son los de Daniel Craig, su interpretación fue genial. Cada James Bond se adaptó a su época, si bien todos intentaron seguir el modelo del creador, cada uno le brindó los rasgos de su propia personalidad.

Pierce Brosnan fue un Bond sobresaliente. Ahora, algunos de los que lo aplaudieron lo difaman. Cuando llegue el James Bond número siete... ¿Estará Daniel Craig preparado para los abucheos?

Nicolás Suszczyk