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Agente 007 contra el agente 007 - Por NICOLAS SUSZCZYK

Durante sus 45 años de historia en el séprimo arte, James Bond ha tenido que destrozar en la taquilla a varias producciones. Algunas con una orientación infantil/adolescente, como La Guerra de las Galaxias y Harry Potter, u otras con una orientación adulta que prácticamente copiaban al as de los espías, como las protagonizadas por Jason Bourne, Arma Mortal, y la saga de Indiana Jones, entre otros ejemplos. Pero lo que ocurrió hace casi ya veinticuatro años es un verdadero duelo... esta vez, Jame

Tras el éxito de sus libros, Ian Lancaster Fleming decidió que su creación hiciera su debut en la gran pantalla. Para ello vendió los derechos de su libro Casino Royale a la CBS, cadena que emitió un teleteatro del film en 1954, estelarizado por Barry Nelson, pero el autor deseaba ver a su creación en el cine, y para ello se reunió con su amigo, el acaudalado Ivar Bryce. Ambos se aliaron con un joven cineasta llamado Kevin McClory. Los tres fundaron la productora Xanandu, que produciría el film.

A comienzos de 1959, llegaron a un acuerdo: el guión sería escrito entre Fleming y McClory, mientras que Bryce produciría el film. Pronto se unió al trío otro hombre: Ernest Cuneo, colega de Bryce y Fleming en la Segunda Guerra Mundial. En mayo del mismo año, los cuatro se reunieron en la quinta veraniega de Bryce, Moyns Park, y pusieron marcha al proyecto, temporalmente titulado James Bond of the Secret Service. en el cual la creación de Felming se enfrentaría a criminales que amenazan al mundo con bombas nucleares robadas. Fleming quería a 007 combatiendo a los rusos, Cuneo a la Mafia, pero McClory sugirió a una organización apátrida llamada SPECTRE (SPecial Excecutive for Counteintelligence, Terrorism, Revenge and Extrortion).

Sin embargo, en octubre de 1959, Fleming, ocupado escribiendo columnas en el Sunday Times, no le prestaba demasiada atención al proyecto, y salió a hacer un tour mundial para escribir su libro Thrilling Cities. McClory llamó a un nuevo escritor, Jack Wittingham, y ambos le enviaron al escritor el guión, ahora titulado Longitude 78 West. Al creador de 007 no le atrajo el título y lo cambió por Operación Trueno (Thunderball ).

Ernest Cuneo se bajó del proyecto, y McClory creyó que este era el fin del proyecto. Sin embargo, Ian Fleming en Jamaica comenzaba a escribir su noveno libro, en el cual 007 perseguía al mismo villano, seducía a la misma chica y evitaba la misma amenaza que en el guión... ¿Cómo se llamaba la novela? Operación Trueno.

La novela fue publicada en 1961 por Johnatan Cape, y Kevin McClory consiguió una copia de la misma. El cineasta se enfureció al ver que la novela era un calco del guión y que no se acreditaba a él o a Wittingham. El juicio a Ian Fleming npo se hizo esperar.

Mientras el juicio se llevaba a cabo, los libros de 007 ganaron popularidad, y los productores Harry Saltzman y Albert R Cubby Broccoli compraron los derechos cinematográficos de los libros, exceptuando Casino Royale y Operación Trueno. Los productores formaron EON Productions, y, junto con United Artists, llevaron al cine la sexta y la quinta novela de 007: Dr. No y De Rusia con Amor.

McClory ganó el juicio, llevándose £ 85.000 y los derechos para producir su propio film de James Bond. Fundó, entonces, Branwell Productions en 1964, para producir Operación Trueno. Siendo Sean Connery una superestrella tras el estreno de Goldfinger y temiendo no encontrar a alguien que pueda superar a Connery, el 007 original, se unió con Saltzman y Broccoli para producir el film. Los productores, temiendo que la popularidad de su Bond comience a menguar por la competencia de otro 007, aceptaron el trato, y Operación Trueno fue llevada a la pantalla grande en navidad 1965, convirtiéndose en uno de los films más taquilleros de 007.

Sin embargo, el acuerdo de Kevin McClory tenía una cláusula que le permitía hacer otro film de 007 únicamente basándose en el guión de Operación Trueno diez años después.

Sean Connery, acosado por la prensa y encarcelado en su imagen de James Bond, renunció al rol de 007 en 1967, volvió en 1971 para Los diamantes son eternos, pero afirmando que "nunca jamás" iba a interpretar al personaje que le dio la fama internacional que hoy disfruta. Roger Moore ocupó el puesto de Connery desde Vivir y dejar morir (1973). En 1976, Kevin McClory atacó de nuevo: publicó un anuncio de una página en Variety anunciando James Bond of the Secret Service, producida por Paradise Productions y que se comenzaría a filmar en febrero del año próximo. Llegó, en 1977, el tercer film de Moore como Bond, La espía que me amó, y hasta el fin de la década se celebraron una serie de juicios, muchos por el intento de Broccoli de incluir a SPECTRE dentro de la saga oficial.

El proyecto, titulado Warhead, llamó la atención del empresario Jack Swartzman, y juntos intentaron convencer a Sean Connery para interpretar una vez más a 007, bajo la idea de hacer una remake de Operación Trueno más modernizada y levemente parodiando al héroe. El actor escocés aceptó, a la edad de 53 años, interpretar a James Bond, por lo cual su esposa, Michelline Roqueburne suigirió apropiadamente cambiar el título del guión por Nunca digas nunca jamás (incluso llevó un crédito en el film por sugerir el título).

Sean Connery se hizo valer durante la preproducción del film: su contrato establecía que él le daría el visto bueno a todo los áreas de desarrollo del film excepto la música.

Para convertir el proyecto Fleming-Wittingham-McClory en guión se llamó al guionista de la series Batman (de 1966) y La mujer maravilla (la segunda temporada), el estadounidense Lorenzo Semple Jr. La música, que en un principio iba a ser compuesta por James Horner (Troya), terminó siendo tarea de Michel Legrand (compositor de la primer versión de El caso Thomas Crown). Las escenas submarinas estarían a cargo de Ricou Browning, el mismo de la original Operación Trueno. La fotografía a cargo de Douglas Scolombe y el cargo de dirigir el film fue aceptado, pese a su mala relación con Semple Jr., por Irvin Kershner, director de El Imperio Contraataca, episodio de la saga de La Guerra de las Galaxias.

Junto a Connery aparecían mujeres mucho más jóvenes que él: la nicaragüense Bárbara Carrera en el rol de la villana Fatima Blush y Kim Bassinger en el rol de Dominó Petachi, novia del villano Maximilian Largo, agente número uno de SPECTRE interpretado por el carismático Klaus Maria Brandauer (ganador de un Oscar por Mephisto). El plantel del MI6 también era reemplazado por Pamela Salem como Moneypenny, Alec McCowen como un infeliz Q (apodado Algernon) y Edward Fox como un jovial pero muy estricto M.

Con un presupuesto de U$S 36.000.000, el proyecto se pondría en marcha a manos de Warner Bros y su filial Taliafilm, a cargo de la esposa de Jack Swartzman, la actriz Talia Shire (protagonista de la saga de films de Rocky junto a Sylvester Stallone).

Nunca digas nunca jamás nos muestra a un 007 oxidado que, tras fallar una misión de entrenamiento, es enviado a la clínica Shrublands para recuperarse. En ese mismo lugar, el Capitán Jack Petachi es drogado y sobornado para sabotear un avión de la base aérea Swadley, y secuestrar sus bombas nucleares. Éstas caen en manos de SPECTRE, que extrosiona a varios representantes del mundo a pagar una multimillonaria cifra a cambio de no detonar las bombas. James Bond es reasignado y establece contacto con Domino, novia de largo y hermana de Jack, sin saber que su amado mató a su hermano para evitar sobornarlo. Junto a él reaparece su amigo de la CIA, Felix Leiter (Bernie Casey).

McClory no podía perder: su as bajo la manga era Sean Connery.

Sólo para sus ojos, en 1981, parecía ser el último film de Roger Moore como 007. En 1982, mientras se comenzaba a poner en marcha el decimotercer film de la serie Bond, Octopussy, se contratan varios actores para interpretar al agente, entre ellos el norteamericano James Brolin, que hizo varias pruebas de cámara interpretando escenas clásicas de los films de 007. Sin embargo, ante el desafío de McClory de estrenar un film de Bond protagonizado por Connery, EON productions decidió llamar a Moore, que aceptó el rol. Junto a el, aparecían bellezas como Maud Adams y Kristina Wayborn, villanos como Kabir Bedi y Louis Jourdan, y parajes como la India y Alemania. Todo según el guión de