Novedades

Amanecer de la destrucción

James tomó el DVD que estaba en el sobre de papel madera y lo colocó en el reproductor, mientras se sentaba en su sillón tomando un té con limón y se sorprende al ver a Vesper en la pantalla.

Mí amado James:

Te amo con todo mi corazón y, mientras mires este video, espero que tú también me ames a mí, porque es ahora, con estas precisas palabras con las que terminará tu amor por mí. Así que adiós, cariño mío, ahora que aún nos amamos. Adiós, mi amor.

Soy agente de la organización OLIMPO. Sí, soy una doble agente que trabaja para terroristas internacionales. Me interceptaron un día al salir del Departamento del Tesoro y he trabajado para ellos desde entonces. Yo amaba a un joven empresario argentino-francés que tenía una empresa multinacional en Nueva York. Aún lo amaba cuando te conocí. Puedes descubrir quién era: tiene multinacionales en ciertas partes del mundo, básicamente se especializan en empresas alimenticias y siderurgias. Al terminar sus estudios de Ingeniería Industrial vivió un largo tiempo en París, donde nos conocimos por primera vez. Al salir de una importante reunión en Nueva York lo atraparon y, torturándolo, averiguaron muchas cosas y supieron de mi existencia. Me buscaron y me dijeron que él viviría si yo trabajaba para ellos. Él no sabía nada, pero le permitían escribirme. Sus e-mails llegaban el día quince de cada mes. No supe cómo parar aquello; no soportaba la idea de un día quince sin recibir su e-mail porque significaría que yo lo habría matado. Intenté darles lo menos posible, en eso tienes que creerme. Luego te tocó a ti: les dije que te habían asignado la misión de Montenegro, cuál era tu fachada, etcétera.

Por eso te conocían antes de que llegaras, y tuvieron tiempo de investigarnos. Sospechaban de Le Chiffre, pero no sabían en qué consistía tu misión, salvo que tenía algo que ver con él. Eso fue lo único que les comuniqué.

Después me ordenaron que no me pusiera detrás de ti en el casino y que procurara que Mathis y Leiter tampoco lo hicieran.

Luego tuve que fingir el secuestro con la ayuda de Mathis. Supongo que te preguntaste por qué estaba tan callada mientras cenábamos en el restaurante del hotel, y cómo yo esquivaba las preguntas sobre mi collar.

Pero cuando supe cómo te habían torturado, aun que fuera Le Chiffre el autor material y acabara siendo un traidor decidí que me era imposible continuar. Para entonces había empezado a enamorarme de ti. Querían que te sacara información mientras te recuperabas, pero me negué. Me controlaban desde París: yo tenía que llamar a un número dos veces al día. Me amenazaron y, al final, retiraron mi control y supe que mi novio moriría. Sin embargo, supongo que temían que yo hablara y me dieron un último aviso de que agentes de OLIMPO vendrían por mí si no les obedecía.

No les hice caso, estaba enamorada de ti. Entonces vi al hombre del parche negro, Adolf Gettler, en Montenegro y descubrí que había estado haciendo preguntas sobre mis movimientos. Eso fue la víspera de venir aquí. Creí que me libraría de él. Decidí que tendríamos una aventura y que después yo me escaparía a Sudamérica desde Venecia. Esperaba que pudiera tener un hijo tuyo y empezar de nuevo en algún lugar. Pero nos siguieron. Es imposible escapar de ellos.

Sabía que decírtelo supondría el fin de nuestro amor. Pensándolo mucho, me di cuenta de que sólo tenía dos opciones: esperar a que Olimpo me matara (y quizá también a ti) o suicidarme.

Eso es todo, amor mío. No puedes evitar que te llame así ni que diga que te amo. Eso me lo llevo conmigo, junto con tu recuerdo.

Hay poco que yo sepa que te ayude: espero que hayas encontrado al Sr. White con el número celular que te deje. Nunca me reuní personalmente con ninguno de ellos porque todo se hacía a través de diversos contactos de la organización.

En nuestra cena me hablaste de que mi novio era un hombre afortunado por tenerme a su lado.

Ya es tarde y estoy cansada, y tú te encuentras dormido en la habitación. Podrías salvarme la vida, pero yo sería incapaz de resistir la mirada de tus amados ojos..

Tuya por siempre....

Vesper.

Bond está de regreso y esta vez no tendrá piedad.

Daniel Craig es James Bond 007

en

El Amanecer de la Destrucción

PROXIMAMENTE